Lo sobresaliente del 2024 es que entre otras muchas cosas: Me prometí leer y escribir. Y la sinceridad de mi deseo conspiró abiertamente para hilar las palabras y crear mi fuerza narrativa.
Me propuse apreciar con mirada positiva todo lo que me rodea y que me coloca en el centro de una transformación interior que se torna lenta, pero que es exageradamente necesaria y procura ser continua; no importando cuantas veces me lleve al retroceso del día cero.
Reconozco que se quedaron tirados los propósitos de amar y fortalecer mi cuerpo.
Por alguna u otra razón mis ahorros anuales fueron interrumpidos pero estoy despreocupada cerrando el año sin ninguna deuda.
En general me considero una mujer bendecida. Tengo la esperanza de que el año 2025 será mucho mejor.
A ti, qué muy amablemente nos lees en el Blog “Huellas de tinta”: gracias infinitas, por detenerte un momento, para escuchar esos silencios del alma, que ascienden desde las profundidades del corazón marino de Petra, Brenda, Gabrielle, Cionela y Adriana. Oro y miel para siempre ♡
¡Feliz 2025! Por anticipado ✨❄️🍒