Si tuviste un altercado conmigo: “seré la mala” y probablemente te dedicarás a crucificar mi reputación con todo el mundo.
Si crees que soy bondadosa, entonces ya llevo las de ganar. Pero mi fama de santa será pasajera.
Y si un día te encuentras conmigo en la calle y te sonrío, quizás pienses que soy amable o alegre y te habrás llevado una buena impresión de mí.
Pero si soy de las que más bien llevan una careta de circunspección chocante, te irás con la idea de que estoy enojada, y no creo que pienses que tal vez estoy triste o simplemente sumergida en mis pensamientos.
Si lloro, quizás me taches de sentimental o dramática.
Por que parece que cada persona que me ha conocido tiene una versión diferente sobre mí. No niego, que puedo ser todas ellas, en diferentes situaciones. Y que no con todos me muestro en mi versión original porque me reservo muy a menudo el derecho de compartir mi energía.